Uno de los problemas que detecto diariamente en mi trabajo como correctora de texto, es el desconocimiento de las normas en cuanto al acento. Entonces, recordemos:
Las palabras agudas llevan tilde cuando acaban en vocal (a, e, i, o, u), en n o en s.
Ej.: mamá, bebé, jabalí, dominó, champú, volcán, compás.
Las palabras llanas llevan tilde cuando terminan en consonante que no sea n ni s.
Ej.: árbol, carácter, césped, álbum, Pérez.
Las palabras esdrújulas y sobreesdrújulas llevan tilde siempre.
Ej.: bárbaro, húmedo, médico, cuéntamelo.
Es simple y sencillo, pero se necesita práctica. Es básico dominar estas normas, porque nos permitrán escribir con claridad siempre.