sábado, 30 de julio de 2016

Visión de solidaridad, visión de compartir

Visión de solidaridad, visión de compartir
Es fundamental cambiar la visión de la acción de ayudar, donar, hacer caridad, dar al "pobre", mirándolo desde la posición de "superioridad solidaria" , expresión que acabo de inventar, o quizá ya existe. Al margen de la etimología de cada término, considero que es menester modificar la visión actual de: "tengo más y doy al pobre miserable", "doy lo que me sobra a los pobres" o "regalo lo que no me hace falta" por "yo tuve oportunidades que me permitieron progresar en la vida que otros no tuvieron, entonces ayudaré, impulsaré, propiciaré a que todos accedan a ellas". 
Hace un tiempo acudí a un compartir en una zona muy carente en Lima y noté cómo quienes les llevaban los regalos entregaban los presentes y la comida, pero claramente se percibía una distancia, un "muro", algo que impedía que todos seamos un solo grupo, como realmente debemos serlo.
Sin duda hubo buena intención en ese evento, pero no empatía, no se expresó la capacidad de comprender que la pobreza no significa no tener dinero, la pobreza es mental y espiritual y eso es lo que hay que cambiar para mejor. 
Cuando acudo a Pachacutec, lo hago convencida de que voy a una escuela donde hay más de cien niños inteligentes, bellos y lúcidos que merecen la oportunidad de lograr sus sueños, de vivir mejor si es que hoy no lo hacen, de progresar y si a través de mi modesto aporte lo pueden lograr, pues que así sea.
La postura de sentir lástima, pena o desmerecer a otro, llamarlo "pobrecito" porque materialmente tiene poco, no contribuye al desarrollo de ninguna persona, ni tampoco del país. Desde mi modesta experiencia de trabajo voluntario veo a mi prójimo con pocos recursos como un ser con potencialidades, que muchas veces se siente deprimido o desorientado y hay que ayudarlo en lo que sea posible para que eso cambie hacia algo mejor. Mi lástima no lo ayudará como sí lo hará mi orientación, mi consejo, un abrazo, una palabra esperanzadora, y cuando le obsequio algo material, no es desde la perspectiva del "yo tengo y tú no", sino desde la firme convicción de compartir, de dar con afecto y respeto.
La postura de sentir lástima, pena o desmerecer a otro llamándolo "pobrecito" porque materialmente tiene poco o muy poco, no contribuye al desarrollo de ninguna persona, ni tampoco del país. Desde mi modesta experiencia de trabajo voluntario veo a mi prójimo con pocos recursos materiales como un ser con potencialidades, que muchas veces se siente deprimido o desorientado y hay que ayudarlo en lo que sea posible para que eso cambie hacia algo mejor. Mi lástima no lo ayudará como sí lo hará mi orientación, mi consejo, un abrazo, una palabra esperanzadora, y cuando le obsequio algo material, no es desde la postura vertical de arriba hacia abajo del "yo tengo y tú no", sino desde la firme convicción de compartir, de dar con afecto y respeto.
Tengo la maravillosa suerte de que todas las personas que apoyan mis iniciativas solidarias lo hacen desde la empatía y el amor al prójimo, Muchas de ellas superaron pobrezas muy duras y ello, lejos de empedrar su corazón, les da más amor y comprensión para ayudar a quienes, por el momento, son carentes materiales.
Sin barreras, sin etiquetas, sin distancias son las formas que conozco y aplico para ayudar, sin esa postura lastimera que no aporta nada porque los "pobres" (entiéndase sin plata, pero no sin inteligencia) deben saber que las oportunidades hay que buscarlas, que alguien te puede abrir las puertas, pero que las mantengas abiertas solo dependerá de las capacidades y habilidades que se tengan y exterioricen. Que la autocompasión tampoco ayuda, como tampoco lo hace esperar siempre regalos o dádivas, todos podemos superarnos.
Mis niños de Pachacutec serán grandes y triunfadores, lo sé porque cualidades tienen y sé que manifestaremos las oportunidades para ellos como amor, fe y optimismo siempre.
Recordemos que ser pobre hoy no significa ser pobre siempre.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Precisiones sobre "dequeísmo"

Un procedimiento útil para determinar si debe emplearse la secuencia de “preposición + que”, o simplemente “que”, es transformar el enunciado dudoso en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modalidad enunciativa:
Ejemplos:
 ¿DE qué se preocupa? (Se preocupa DE que...)
¿Qué le preocupa? (Le preocupa que...)
¿DE qué está seguro? (Está seguro DE que...)
¿Qué opina? (Opina que...)
 ¿Qué dudó o DE qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó DE que...); ¿Qué informó o DE qué informó el comité? (Informó que... o informó DE que...).
Formas incorrectas al emplear “de”
Cuando se usa la preposición “de” en lugar de la que realmente exige el verbo:
Insistieron DE QUE fuéramos con ellos
Me fijé DE QUE llevaba corbata  
Noté DE QUE llegó tarde a la reunión
Pidieron DE QUE les amplíen el plazo
Solicitó DE QUE reduzcan la deuda
Formas correctas sin “de”
Insistieron EN QUE fuéramos con ellos
Me fijé EN QUE llevaba corbata
Noté QUE llegó tarde a la reunión
Pidieron QUE les amplíen el plazo
Solicitó QUE reduzcan la deuda
Importante
Según la RAE los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar pueden construirse de dos formas: advertir (algo) a alguien y advertir DE algo (a alguien).
Avisar (algo) a alguien y avisar DE algo (a alguien)
Cuidar (algo o a alguien) y cuidar DE algo o alguien
Dudar (algo) y dudar DE algo
Informar (algo) a alguien
Por tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición “de” delante de la conjunción “que” no es obligatoria.
 

jueves, 20 de junio de 2013

Lead que responda las cinco preguntas básicas y uso correcto de la pirámide invertida, claves de la nota informativa perfecta


¿Qué?, ¿quién?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde? Tales son las preguntas concretas y claves que toda nota informativa o «nota de prensa» debe responder en su lead y explicar en el cuerpo de la misma, aplicando el principio de la «pirámide invertida» que coloca lo más importante al comienzo y abajo lo menos resaltante.

La nota informativa es el género base del periodismo. Debe tener «pepa», es decir responder al interés público. Es también un género imparcial, porque el redactor no emite juicios, opiniones o subjetividades nacidas de su observación de los hechos.

Es útil para dar a conocer acontecimientos que se realizarán o que ya han acontecido, novedades científicas, divulgar los datos más resaltantes de alguna investigación, así como hechos policiales. Toda sección de un diario tiene como base la nota informativa. Al responder a las preguntas qué, quién, cómo, cuándo, dónde, por qué, para qué, se establece el hecho, el sujeto, la forma, el momento, el lugar y la causa alrededor de un acontecimiento noticioso.

A través de la noticia se transmite información sobre un hecho actual, desconocido, inédito, de interés general y con determinado valor político-ideológico. La noticia es la materia prima del periodismo. Es un escrito veraz, oportuno y objetivo. Todo escrito periodístico debe tener datos precisos que sustenten la información expuesta.

Claridad, concisión, precisión, sencillez, respeto por la ortografía y la gramática hacen de una nota informativa un texto periodístico óptimo. Normalmente, se escribe en tercera persona, en tiempo pasado o presente, utilizando palabras comunes que pueda entender toda la gente escribiendo párrafos breves, de frases simples y directas.
 
La nota informativa, al igual que todo texto periodístico, tiene una estructura básica: la entrada, el cuerpo y el remate. Recordemos siempre que el primer párrafo de nuestra nota debe ser muy atractivo para captar la atención de nuestro lector.

 

Periodistas ¡¡aprendamos a escribir!!

«'Cuto' Guadalupe insulta despectivamente a Johan Fano». Me pregunto ¿habrá algún insulto que no sea despectivo, que no se diga con desprecio hacia quien lo recibe?
Titulares como el que consigno líneas arriba, describen la decadente redacción de algunos de mis colegas. Urge que nos fijemos, como profesionales del periodismo, la meta de mejorar la calidad de lo que escribimos.
Eliminemos los «pero
sin embargo», «breve resumen», «grandes mayorías», «en relación a», «en base a» que empobrecen nuestros textos. Leamos más, aprendamos de nuestros escritores peruanos y extranjeros en lengua castellana, quienes son maestros en el arte de escribir, así ampliaremos nuestra cultura y tendremos más recursos al momento de elaborar nuestras notas, artículos, crónicas, etcétera.
Recordemos que el periodismo es una carrera culta, amplia, versátil a través de la cual podemos redactar, hablar y plasmar en imágenes hechos que marcan la historia de nuestro país y el mundo día a día.
Que ningún artista (nacional o extranjero) nos ridiculice por no tener un amplio bagaje cultural, por no saber preguntar, por carecer de una oratoria elegante y elocuente. No nos convirtamos en blanco de críticas despiadadas pero ciertas, burlas constantes y que nos pierdan el respeto porque somos mediocres y lo peor...no queremos dejar de serlo.
Dominio de la redacción, investigación constante, leer siempre, ser cultos y amar lo que hacemos nos asegura trabajo y lo principal, respeto por quienes somos: profesionales completos.

jueves, 6 de junio de 2013

Confundir el infinitivo por el imperativo: error que debemos corregir

Nuestro idioma es un ser vivo, rico, pleno de recursos para el buen decir y escribir, al cual hay que cuidar y darle el uso correcto. Actualmente, muchas personas deforman el idioma, pensando equivocadamente que quien peor habla, alterando el orden o la clase de los términos, es más “moderno”. Grave error, cada palabra tiene una utilidad y función definidas que deben respetarse siempre.

Aclarando dudas

Cuando se da una orden a una segunda persona (del singular o del plural), deben usarse las formas propias del imperativo, si la oración es afirmativa, o las formas correspondientes del subjuntivo, si la oración es negativa, va introducida por la conjunción que o se dirige a un interlocutor al que se trata de usted.

SINGULAR
Tómate toda la sopa y deja de protestar.
No te enfades y ponnos otro café.
Que te calles.
Hágame caso.

PLURAL
¡Vengan aquí ahora mismo, insolentes!
Ponte el pijama y duérmete cuanto antes.
No llegues tarde.
Quédate quieto.
Cierren la puerta y siéntense, por favor.

No se considera correcto, en el habla esmerada, el uso del infinitivo en lugar del imperativo para dirigir una orden a una segunda persona del plural, como se hace a menudo en el habla coloquial:

EQUIVOCADO: ¡Venir aquí ahora mismo, insolente!
EQUIVOCADO: Poner el pijama y duérmete cuanto antes.

Solo es válido usar el infinitivo con valor de imperativo dirigido a una segunda persona del singular o del plural cuando aparece precedido de la preposición a, uso propio de la lengua oral coloquial: ¡Tú, a callar!; Niños, a dormir.

No debe confundirse el empleo desaconsejable del infinitivo en lugar del imperativo de segunda persona del plural con la aparición del infinitivo con valor exhortativo en indicaciones, advertencias, recomendaciones o avisos dirigidos a un interlocutor colectivo e indeterminado, habituales en las instrucciones de uso de los aparatos, las etiquetas de los productos o los carteles que dan indicaciones, hacen recomendaciones de tipo cívico o prohíben determinadas acciones en lugares públicos:

Consumir a temperatura ambiente
Depositar la basura en las papeleras
No fumar
Lavar a mano

Se trata, en estos casos, de estructuras impersonales en las que no se da una orden directa, sino que se expresa recomendación, una obligación o una prohibición de carácter general, en las que hay que sobrentender fórmulas del tipo Se debe consumir... / Es preciso consumirlo... / Hay que consumirlo... / Se recomienda consumirlo...; Debe depositarse la basura en las papeleras / Hay que depositar la basura a las papeleras; No se puede fumar / No se permite fumar; Debe lavarse a mano / Se recomienda lavarlo a mano.
(www.rae.es)

lunes, 3 de junio de 2013

¿Vice-rector o vicerrector, sub-jefe o subjefe, ex presidente o expresidente?

A lo largo de mi experiencia como redactora periodística, docente y correctora de textos, he hallado y continúo haciéndolo, que cada persona escribe las palabras con sus respectivos prefijos como quiere. Pero, la RAE tiene normas explícitas sobre la escritura de las voces o expresiones prefijadas que debemos aplicar.
Repasando la teoría, los prefijos son elementos afijos, carentes de autonomía, que se anteponen a una  palabra o, a veces, una expresión pluriverbal). A continuación, se resumen las normas que deben seguirse para la correcta escritura de los prefijos en español:
a.  Se escriben siempre soldados a la palabra a la que afectan cuando esta es univerbal, es decir, cuando está constituida por una sola palabra: antiadherente, antirrobo, antitabaco, cuasiautomático, cuasidelito, exalcohólico, exjefe, exministro, exnovio, expresidente, posmoderno, posventa, precontrato, prepago, proamnistía, probritánico, provida, superaburrido, superbién, supermodelo, vicealcalde, vicesecretario, etcétera. En este caso, no se consideran correctas las grafías en las que el prefijo aparece unido con guion a la palabra base ( anti-mafia, anti-cancerígeno) o separado de ella por un espacio en blanco ( anti mafia, anti cancerígeno). Si se forma una palabra anteponiendo a esta varios prefijos, deben escribirse igualmente soldados, sin guion intermedio: antiposmodernista, requetesuperguapo.
b.  Se unen con guion a la palabra base cuando esta comienza por mayúscula, de ahí que se emplee este signo de enlace cuando el prefijo se antepone a una sigla o a un nombre propio univerbal: anti-ALCA, mini-USB, pos-Gorbachov, pro-Obama. El guion sirve en estos casos para evitar la anomalía que supone, en nuestro sistema ortográfico, que aparezca una minúscula seguida de una mayúscula en posición interior de palabra. También es necesario emplear el guion cuando la base es un número, con el fin de separar la secuencia de letras de la de cifras: sub-21, super-8.
c.   Se escriben necesariamente separados de la base a la que afectan cuando esta es pluriverbal, es decir la constituyen varias palabras. Hay determinados prefijos, como ex-, anti- o pro-, que son especialmente proclives, por su significado, a unirse a bases de este tipo, ya se trate de locuciones o de grupos sintácticos, característica por la cual la gramática ha acuñado para ellos la denominación de prefijos separables: ex relaciones públicas, anti pena de muerte, pro derechos humanos. Esta misma circunstancia puede darse también con otros prefijos: pre Segunda Guerra Mundial, super en forma, vice primer ministro.
Entonces, un mismo prefijo se escribirá soldado a la palabra, unido a ella con guion o completamente separado en función de los factores arriba indicados: antimafia, anti-OTAN, anti ácido láctico; provida, pro-OLP, pro derechos humanos; supercansado, super-8, super en forma, etcétera.
Las normas aquí expuestas rigen para todos los prefijos, incluido ex-. En este caso se venía prescribiendo hasta ahora la escritura separada —con independencia de la naturaleza simple o compleja de su base— cuando, con el sentido de ‘que fue y ya no es’, se antepone a sustantivos que denotan ocupaciones, cargos, relaciones o parentescos alterables y otro tipo de situaciones circunstanciales de las personas. A partir de esta edición de la ortografía, ex- debe someterse a las normas generales que rigen para la escritura de todos los prefijos y, por tanto, se escribirá unido a la base si esta es univerbal (exjugador, exnovio, expresidente, etcétera), aunque la palabra prefijada pueda llevar un complemento o adjetivo especificativo detrás: exjugador del Real Madrid, exnovio de mi hermana, expresidente brasileño, etcétera; y se escribirá separado de la base si esta es pluriverbal: ex cabeza rapada, ex número uno, ex teniente de alcalde, ex primera dama, etcétera.
(www.rae.es)

domingo, 2 de junio de 2013

Las diez principales estrategias de manipulación mediática según Noam Chomsky

 El lingüista estadounidense Noam Chomsky enumera diez recursos utilizados por los medios para manipular la opinión pública a favor de diversas agendas corporativas o gubernamentales

El reconocido y siempre crítico lingüista Noam Chomsky, una de las voces más respetadas y consolidadas de la disidencia intelectual durante las últimas décadas, ha compilado una lista con las diez estrategias más comunes y efectivas que siguen las agendas “ocultas” para manipular al público a través de los medios de comunicación.

Históricamente los medios masivos han probado ser altamente eficientes para moldear la opinión general. Gracias a la parafernalia mediática y a la propaganda se han creado o destrozado movimientos sociales, justificado guerras, matizado crisis financieras, incentivado unas corrientes ideológicas sobre otras e incluso se da el fenómeno de los medios como productores de realidad dentro de la psique colectiva.

¿Pero cómo detectar las estrategias más comunes para entender estas herramientas psicosociales de las cuales, seguramente, somos partícipes? Por fortuna Chomsky se ha dado a la tarea de sintetizar y poner en evidencia estas prácticas, algunas más obvias y otras más sofisticadas, pero aparentemente todas igual de efectivas y, desde un cierto punto de vista, denigrantes. Incentivar la estupidez, promover el sentimiento de culpa, fomentar la distracción o construir problemáticas artificiales para luego, mágicamente, resolverlas, son solo algunas de estas tácticas.

1- La estrategia de la distracción.

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2- Crear problemas, después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana o planear y ejecutar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.


3- La estrategia de la gradualidad.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. De esa manera condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (como el neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.


4- La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.


5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se pretenda engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante.
¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de doce años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de doce años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.


6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional y por ende al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones o inducir comportamientos.


7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que el nivel de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores” (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas).


8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Promover en el público la idea de que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.

9- Reforzar la autoculpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autoinvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!


10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos cincuenta años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el que los individuos tienen y ejercen sobre sí mismos.