Había una vez un expresidente que, en su afán de confraternizar e integrar a la población, durante el sexenio que gobernó, campechanamente se dirigía a sus paisanos como “mexicanos y mexicanas”. En realidad, siempre lo recordaré por semejante agravio a nuestro idioma, más que por los logros de su gestión, si los tuvo.
Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas, los peruanos y las peruanas, los y las adolescentes, podría llenar páginas escribiendo estos dislates. Seamos claros: Este tipo de desdoblamientos son engañosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico.
Revisemos un poco de teoría: En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos, ejemplo: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.
La mención explícita del femenino se justifica solo cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto, por ejemplo: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas durante la infancia. La actual tendencia a desdoblar indiscriminadamente el sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas.
Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos. Decir o escribir Es necesario trabajar para construir más carreteras que unan a los peruanos y peruanas es incorrecto, como lo es Estamos trabajando con los niños y las niñas del cuarto grado de primaria. Estas incorrecciones, lejos de marcar precisiones, nos llevan a confusiones.
Asimismo, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del grupo. Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones.
La RAE precisa lo anterior en concordancia con el principio de “más ideas con menos palabras”. Finalmente, tracémonos como meta redactar textos claros, precisos, concisos y atractivos para los lectores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario